Mediante este acuerdo, la Asociación de Propietarios Forestales del Montseny garantiza el aprovisionamiento, tanto de biomasa forestal para el proceso de cogeneración como la madera imprescindible para la fabricación de pellets (pequeñas porciones de biocombustible granulado de madera termocompactada que en la actualidad ya se utiliza en calderas de calefacción con energías renovables).
El proyecto del Vallès Oriental supondrá una inversión de 20 millones de euros para generar 5 millones de megawatios (MW) de potencia eléctrica, lo que equivale aproximadamente al consumo de electricidad de 3.000 hogares. Una cifra que también coincide con el 10% de la energía renovable que debe generar Cataluña antes de 2020, 50 MW según el Plan de Acción Nacional de Energías Renovables (PANER) en el que el Estado fija el objetivo de obligado cumplimiento de aumentar en 500 MW la potencia eléctrica generada con biomasa.
La planta de La Garriga será la primera que combinará la generación de electricidad con el secado de la madera para la producción de pellets y prevé la combustión de 60.000 toneladas al año de residuos forestales, que los silvicultores entienden como el producto de las podas o los materiales procedentes de la gestión del bosque que serán recogidos en un radio de 50 kilómetros alrededor de la instalación.
En la actualidad, ya se producen en la población cerca de 10.000 toneladas al año de combustibles para calderas de biomasa, una cifra que, según datos de la empresa Rebrot i Paisatge, llegará a las 24.000 toneladas en el momento en que la futura planta genere el calor necesario para secar la madera verde.
Para la construcción de la infraestructura, la empresa ha suscrito un acuerdo con la ingeniería alemana Seeger que dura 3 años y que incluye el proyecto técnico, la formación del personal y la dirección técnica.