El estudio recomienda crear una agencia especializada a nivel de la UE encargada de estudiar los problemas subyacentes a una aplicación y un cumplimiento deficientes de la legislación de residuos de la UE. La CE explica que la magnitud del problema se ha agravado en los últimos años como consecuencia del aumento de los residuos que se generan y transportan en una UE ampliada. En 2008 se promulgó una nueva directiva que endurecía las condiciones del tratamiento de residuos y fijaba una serie de objetivos para el futuro. Ese mismo año, el Parlamento Europeo adoptó una Resolución en la que instaba a la Comisión a que presentara un informe sobre la viabilidad de instaurar un 'instrumento comunitario de inspección medioambiental'.
Según la CE, la agencia realizaría tareas como examinar los sistemas establecidos en los Estados miembros para garantizar el cumplimiento de la normativa y llevaría a cabo actividades coordinadas de control e inspección.
Al mismo tiempo, podría crearse también un organismo europeo específico responsable de las inspecciones y controles directos de instalaciones y emplazamientos, en casos graves de incumplimiento. También podría establecerse una red europea de Estados miembros que apoyara a la agencia en una serie de actividades.
Tal y como recoge el informe, las deficiencias observadas en la aplicación y el cumplimiento de la legislación se han traducido en el vertido ilegal a gran escala y en el hecho de que muchos vertederos, instalaciones y emplazamientos de residuos no son conformes a las normas de la UE. En algunos Estados miembros, las infraestructuras de gestión de residuos son inadecuadas o inexistentes. En vista de esto, la Comisión apoya una serie de inspecciones y controles sobre el terreno coordinados de los traslados de residuos en los Estados miembros.
En concreto, la CE realizó más de 10000 inspecciones de transportes y varios centenares de inspecciones en empresas. En total, en esas inspecciones conjuntas participaron 22 Estados miembros y varios países vecinos. Los inspectores comprobaron que alrededor del 19% de los casos de traslados de residuos eran ilegales. En la mayoría de ellos se trataba de exportaciones ilegales desde la UE hacia países africanos y asiáticos que contravenían la prohibición de exportar residuos peligrosos, y de exportaciones de residuos no peligrosos o 'verdes' que incumplían los requisitos de información.
Cada año, se generan en la UE 2600 millones de toneladas de residuos, 90 millones de las cuales corresponden a residuos peligrosos.