En una carta conjunta con la Presidencia española del Consejo, la Comisión Europea notifica oficialmente la voluntad de la Unión Europea (UE) de vincularse al Acuerdo y presenta a título informativo sus objetivos establecidos para 2020 en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Estos objetivos consisten en el compromiso unilateral de reducir las emisiones globales de la UE un 20% con respecto a los niveles de 1990. El objetivo de llegar a una reducción del 30% sigue condicionada a que otros grandes países emisores asuman la parte que les corresponde en el esfuerzo global de reducción.
José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión, ha señalado que “la UE está resuelta a actuar con diligencia con miras a la aplicación del Acuerdo de Copenhague y así avanzar hacia el acuerdo que necesitamos para que el calentamiento global se mantenga por debajo de 2°C. El Acuerdo de Copenhague sienta una base para ese futuro acuerdo y, por tanto, emplazo a todos los países para que se vinculen al mismo y notifiquen objetivos o medidas ambiciosos en materia de emisiones”.
Tras el Acuerdo de Copenhague cuyo texto negociaron, el último día de la Conferencia, los líderes de unos 28 países desarrollados y en desarrollo y la Comisión Europea, los Jefes de Estado y de Gobierno evaluarán la situación en el Consejo Europeo informal que tendrá lugar el 11 de febrero.
La próxima ronda de negociaciones en las Naciones Unidas se desarrollará durante dos semanas previstas para mayo o junio.
Por otra parte, el presidente norteamericano, Barack Obama, ha anunciado “que EEUU se compromete a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) un 28% para 2020”. Obama envió una orden ejecutiva a la Secretaría de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CNUCC) con este compromiso, el cual todavía está pendiente de aprobación por el Congreso en Washington.
Obama pretende que EEUU lidere la “economía de la nueva energía”. Así en un comunicado el Presidente estadounidense ha explicado que como mayor consumidor energético, EEUU tiene una responsabilidad para con sus ciudadanos de reducir el consumo energético y ser más eficiente en términos de energía. 'Nuestro objetivo es reducir costes, reducir la contaminación y cambiar los gastos energéticos federales del petróleo a energías locales y limpias', afirmó Obama.
También Japón ha notificado a la CNUCC su voluntad de adherirse al Acuerdo de Copenhague, comprometiéndose, por su parte, con el objetivo de reducir los GEI en un 25% para 2020, respecto a 1990, según anunció recientemente el Ministerio de Relaciones Exteriores. 'El camino será difícil, pero queremos lograrlo al precio que sea', subrayó el primer ministro japonés, Yukio Hatoyama.