¿Por qué esta guía?

Después de largas negociaciones, el 20 de diciembre de 1994, entró en vigor la Directiva Europea de Envases y Residuos de Envases que aplica, por primera vez en la legislación de la Unión Europea, el principio de que “quien contamina paga”. La aplicación de este principio implica que en todos los países miembros de la UE, los fabricantes están obligados a recoger y a reciclar los residuos de sus envases. Sin embargo, el principal objetivo conseguir una prevención eficaz de los residuos de envases hasta ahora no se ha cumplido.

Se entiende por envase todo producto fabricado con cualquier material de cualquier naturaleza que se utilice para contener, proteger, manipular, distribuir y presentar mercancías, desde materias primas hasta artículos acabados, y desde el fabricante hasta el usuario o el consumidor. Se considerarán también envases todos los artículos «desechables» utilizados con este mismo fin.

Normalmente, los envases están compuestos por cartón, plástico film, acero, aluminio plástico duro y madera.

El envase de transporte protege la mercancía contra daños y se utiliza por razones de seguridad. Los residuos de estos envases se generan mayoritariamente en la distribución. Los envases de venta hacen posible la distribución de las mercancías hasta el consumidor o usuario final. Por lo tanto, la generación de estos residuos y su manipulación están, en principio, en manos de los consumidores.

Aproximadamente, un 50% de los residuos de envases se generan en los hogares y están constituidos por una amplia gama de residuos de diferentes tipos de envases. El otro 50% se genera en los comercios e industrias y son principalmente plástico film y cajas de cartón. Así, un europeo genera de media entre 50 y 100 kilogramos de residuos de envases al año.

En resumen, los envases son muy importantes porque facilitan el transporte de muchos productos, los protegen contra daños y mantienen fresca la mercancía perecedera. No obstante, muchos envases son innecesarios, excesivos o demasiado grandes y muchos productos tienen un doble envase para su venta que resulta totalmente innecesario. Normalmente, este hecho se acentúa al final de la cadena de distribución, en los comercios, en donde muchos envases sirven de reclamo publicitario o como elemento decorativo. Se supone que los productos con envases muy llamativos, multicolores, grandes y bonitos venden más que los que tienen envases pequeños monocromáticos y están hechos de material reciclado.

Es fundamental recordar que los envases y los residuos de envases acarrean muchos problemas ambientales, ya que:

  • Su producción consume mucha energía.
  • Los envases aumentan el peso del transporte.
  • La capacidad de las plantas de tratamiento de residuos es limitada.

Evitar y minimizar los envases y los residuos de envases facilita la vida en sociedad ya que estos requieren mucho espacio para su almacenamiento temporal, además de mucho tiempo e inversión para su separación y tratamiento.

¿Qué se puede hacer?

El primer paso: no generar residuos

Los residuos de envases se pueden evitar tomando las decisiones adecuadas a la hora de comprar. Se deben elegir productos no envasados o envasados adecuadamente. Siempre que sea posible, los comerciantes y los consumidores finales deberían influir sobre los fabricantes, los proveedores y los distribuidores, ya que la demanda determina la oferta.

Reutilizar

Muchos envases se pueden reutilizar. Los sistemas retornables fueron establecidos principalmente en los comercios y en la alimentación. Estos sistemas permiten que los palets, las cajas para el transporte de las frutas y las verduras, las cajas para bebidas y las botellas no se eliminen tras su uso, sino que vuelven al proveedor que se encarga de la limpieza y rellenado del envase, y de ponerlo nuevamente en el circuito de distribución.

Generalmente, los envases reutilizables suponen una ventaja sobre los envases desechables. Sin embargo, esta ventaja muchas veces, se ve afectada por el problema del transporte y los largos recorridos, puesto que los envases reutilizables por su alta estabilidad son más pesados. Por consiguiente, la decisión de utilizar envases reutilizables pesados (envases de bebidas, etc.) debe asociarse a la elección de los productos regionales.

Utilizar, separar y clasificar

Los residuos de envases se deben valorizar y si es posible se deben reciclar. Para eso se requiere una separación y clasificación en origen de los materiales que los componen como son el vidrio, el papel y los plásticos.

En concreto:

Esta guía ofrece numerosos ejemplos y medidas para evitar los residuos de envases, ya que es una valiosa manera de contribuir a la protección del medio ambiente.

Para hacer más accesible las informaciones se han agrupado en las siguientes secciones: