El concepto de la “prevención”

Básicamente, se entiende por residuo todo objeto que no se puede utilizar nuevamente y del cual nos queremos deshacer.

Tarde o temprano, todos los materiales utilizados se convierten en residuos. En el comercio al por menor, las principales fuentes de residuos son le envases y envases, los materiales utilizados para indicar el precio de los artículos y para informar sobre las políticas de la empresa (proyectos, catálogos, propaganda, etc.), el material de oficina y los productos de aseo. En esta guía se resumen todas las medidas necesarias para reducir en origen la generación de estos residuos.

La recuperación de materiales o productos usados (reciclaje) no es el objetivo de esta guía, ya que ésta no es un verdadero medio de prevención de residuos. Sin embargo, puede contribuir a reducir los residuos que van a tratamiento final y a la preservación de los recursos naturales. A continuación se incluyen informaciones más detalladas.

Seis buenas razones para una gestión empresarial sin residuos

Hay muy buenas razones para que los empresarios pongan en marcha programas de residuos cero:

•  Reducción de costes: si se reducen los envases necesarios para el transporte de bienes, se reducirá la cantidad de residuos generados y por lo tanto los gastos de eliminación.

•  Distinción por sus cualidades en el ámbito medioambiental: puede atraer nuevos clientes concienciados con la problemática medioambiental y, por consiguiente, pueden surgir mejores oportunidades que en la competencia.

•  Mejora de la imagen: puesto que públicamente se conocerá como una empresa comprometida con la prevención de residuos.

•  Se establece una relación de confianza: con las autoridades, con el público y, especialmente con los bancos y las entidades aseguradoras.

•  Alta motivación de los trabajadores por su creciente identificación con la empresa.

•  Cumplimiento de las nuevas exigencias legales: en el ámbito de la gestión de residuos y de la protección del medio ambiente, que serán más estrictos con el futuro.

¿Que se puede hacer?

El daño medioambiental debido a la creciente acumulación de residuos es un hecho conocido por todos. Cada uno, sin importar si se trata de una persona física o jurídica, debe comprometerse con la prevención de los residuos. Además de una disminución de residuos por parte de la administración, el comercio dispone de instrumentos importantes para prevenir la cantidad de residuos que genera: la planificación y la selección de los artículos.

Los comercios tienen un gran poder sobre el éxito de un producto en el mercado, a través de su decisión de venderlo o no. Este hecho cobra especial importancia en el caso de bienes de consumo como los alimentos y los productos de primera necesidad, debido a su alto volumen de ventas. Elegir los artículos que cumplen los criterios ecológicos, incluyendo la prevención de residuos, aumenta la presión hacia el fabricante para que elabore este tipo de productos. El comercio tiene el poder de decidir qué productos estarán en sus estanterías, asegurando así la libertad de elección por parte del consumidor. Si todos los comercio implantarán, de forma consecuente, esta medida de actuación, se podría lograr un efecto positivo enorme para el medio ambiente.

El comerciante al por menor tiene muchas herramientas para prevenir la generación de residuos. Por un lado, debe decidir trabajar con proveedores que tengan en cuenta la prevención de residuos. Por otra parte, tiene el poder de elegir los materiales que utiliza como por ejemplo, el material de oficina, los artículos de aseo, etc., y las mercancías que tiene en su almacén, según los principios de la prevención de residuos.

Estos principios son:

El primer paso: no generar residuos

Muchos residuos se pueden evitar en el momento de la adquisición. Para ello, hay que tener en cuenta ciertos criterios como son la durabilidad del producto, que su envase para el transporte sea mínimo y que pueda reciclarse.

A menudo, no es fácil identificar los productos de larga duración y reciclables. Para ello, hay que informarse sobre los estudios de prueba que han hecho los expertos en la materia.

Reutilizar y compartir

“Reutilizable” es la palabra mágica. Siempre que sea posible, se debe recurrir a los productos reutilizables. Para los productos (por ejemplo, el sector de bebidas), para el abastecimiento del propio negocio (los utensilios que se utilizan para la limpieza), y también los envases para el transporte (por ejemplo en el sector de las frutas y las verduras).

Los aparatos eléctricos y electrónicos viejos que aún funcionan, no se deben eliminar inmediatamente, se pueden vender en los mercados de segunda mano o donarse a organizaciones de interés social. Los que están estropeados deben arreglarse. También se pueden reutilizar algunos materiales del envase. Un principio relativamente nuevo es el “Producto Compartido”, mediante el cual varias áreas de la misma empresa o incluso varias empresas diferentes podrían compartir un mismo equipo.

Separar, Clasificar y Recuperar

Cualquier producto, aunque tenga una larga duración, en algún momento se va a convertir en inservible. Es, en este momento, cuando entra en juego su óptima capacidad para reciclarse y la ausencia de sustancias nocivas en los materiales recuperados. Una correcta separación permite recuperar residuos y encaminarlos a una correcta reutilización.

En concreto

Lo ideal sería una generación de residuos cero. Con este fin, la Unión Europea , en sus normas básicas sobre residuos, exige a los Estados miembros, entre otras medidas, que se utilicen las mejores tecnologías disponibles y que se fabriquen productos reutilizables y recuperables. El principio fundamental que prevalece es: “la Prevención sobre el reciclaje y el reciclaje sobre la eliminación”.

Esta guía ofrece una relación de ejemplos y medidas para evitar la generación de residuos, basándose en los tres conceptos “prevención – reutilización - reciclaje”, y contribuir a la conservación del medio ambiente. Para hacer más accesible las informaciones se han agrupado en las siguientes secciones:

Además, como caso ejemplo de cómo implementar el concepto de esta guía, se han aplicado las medidas propuestas en las secciones anteriores al sector de las tiendas de productos alimenticios .

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