El concepto de la “prevención”

Básicamente, se entiende por residuo todo objeto que no puede ser utilizado nuevamente y del cual nos queremos deshacer.

Bajo el concepto de prevención de residuos, se resumen todas las medidas que sirven para reducir la cantidad de residuos en el origen. La prevención de residuos empieza con el diseñador, el que determina las características del producto, tales como perdurabilidad, ausencia de sustancias contaminantes y posibilidad de reciclaje. El consumidor final y el productor mediante su decisión de compra, influyen en la generación de residuos.

Aunque la recuperación de materiales o productos usados (reciclaje) como tal no está en el objeto de esta guía, puesto que no es una forma de prevenir la generación de residuos, puede contribuir a reducir la cantidad de residuos que van a un tratamiento final y a la preservación de los recursos naturales. Por lo tanto, a lo largo de la guía se harán referencias al reciclaje.

Prevención de residuos en el sector industrial

La producción y transformación de bienes está relacionada con la generación de grandes cantidades residuos, implica problemas de almacenamiento de residuos y supone problemas medioambientales. Este hecho también se da en algunas ramas del sector industrial, como son los talleres de reparación de automóvil, los fabricantes de pintura y las empresas de limpieza. Aunque una gran parte de los residuos se puede recuperar en forma de materiales, otra gran parte tiene que ser eliminada, lo que implica la pérdida de recursos naturales.

Lo ideal sería una generación de residuos cero. Con este fin, la Unión Europea, en sus normas básicas sobre residuos, exige a los Estados miembros, entre otras medidas, que se utilicen las mejores tecnologías disponibles y que se fabriquen productos reutilizables y recuperables. El principio fundamental que prevalece es: “la Prevención sobre el reciclaje y el reciclaje sobre la eliminación”. Esta guía muestra la aportación que pueden realizar las pequeñas empresas para alcanzar este objetivo.

¿Qué pueden hacer las pequeñas empresas?

El primer paso, y el más importante, para lograr que una empresa sea sostenible es informar al propietario o al director de la misma alternativas reales que le permiten reducir o evitar la generación de residuos en sus procesos de producción o de transformación. Finalmente hay que buscar alternativas sobre la utilización de ciertos materiales y sustancias industriales perjudiciales para el medio ambiente y la salud.

Primer paso: no generar residuos

Una gran cantidad de los residuos se pueden evitar realizando unas adquisiciones correctas. Para ello, hay que tener en cuenta ciertos criterios como son la durabilidad del producto, su uso prudencial del envase para el transporte y la posibilidad de reciclaje.

“Reutilizable” es la palabra mágica. Los compradores deben, siempre que sea posible, recurrir a los productos reutilizables. Un ejemplo clásico es el del sector de las bebidas. Las botellas retornables pueden ser reutilizadas más de una docena de veces lo que conlleva a una considerable reducción de los residuos en este sector. Pero existe la posibilidad de ofrecer envases reutilizables en más productos como es el caso de las botellas de aceites lubricantes rellenables en las gasolineras.

Los aparatos eléctricos y electrónicos viejos que aún funcionan, no se tienen que eliminar inmediatamente, pueden venderse en los mercados de segunda mano o donarse a organizaciones de interés social. Los que están estropeados deben arreglarse. Además, hay envases que siempre se pueden volver a reutilizar. Un principio relativamente nuevo es el “Producto Compartido”, mediante el cual varias áreas de la misma empresa o incluso varias empresas diferentes comparten un mismo equipo.

Separar, Clasificar y Recuperar

Cualquier producto, aunque sea duradero, en algún momento se volverá inservible. Es aquí cuando cobra importancia su óptima capacidad para ser reciclado y la ausencia de sustancias nocivas en los materiales recuperados. Una correcta separación permite recuperar residuos y encauzarlos hacia una correcta reutilización. Por otra parte, los costes de vertido o de recuperación energética de los residuos, generalmente, son más altos que los costes de la recuperación. Por lo tanto, una separación adecuada de los residuos que van a ser eliminados o recuperados energéticamente, muchas veces también es recomendable desde el punto de vista económico.

Producción con calidad

La prevención en la generación de los residuos llega hasta el consumidor final. Así, cuanto mayor sea la durabilidad y la calidad de los productos, más se estará contribuyendo a prevenir la generación de residuos.

En concreto:

Esta guía ofrece una relación de casos ejemplo y medidas para evitar la generación de residuos, basándose en los tres conceptos “prevención – reutilización - reciclaje” y contribuir, así, a la conservación del medio ambiente.

Para hacer más accesible la información se ha agrupado en las siguientes secciones:

Además, como ejemplo de cómo implementar la guía, se han aplicado las medidas propuestas en tres áreas del sector de la pequeña empresa:

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