Vehículos

El número de automóviles en las calles va en aumento. Esto implica no sólo problemas por contaminación del aire, consumo de energía, efecto invernadero y seguridad vial, sino que también presenta problemas de eliminación de residuos.

Por lo tanto, cada ciudadano debe evaluar si la adquisición de un coche para uso personal realmente es necesaria. Algunos consejos, para aprovechar los medios de transporte público y las ventajas de ciertos vehículos, sin que sea necesariamente un coche propio, son:

Agruparse / alquilar / prestar

  • Se puede compartir un coche con un vecino o con un conocido que viva cerca. Así, el viaje es más barato para ambos y se reduce a la mitad, en algún momento, la generación del volumen de chatarra.
  • Hoy en día, en muchos lugares existe la posibilidad de reservar una plaza en un coche compartido en función de las necesidades de cada uno mediante las organizaciones de “automóviles compartidos”. Si en una zona no existe esta posibilidad, una buena idea es emprenderla uno mismo. Para más información www.carsharing.org
  • Si se utiliza muy poco el coche es mejor alquilar uno en lugar de comprarlo. Esta opción permite ahorrar los costes corrientes y escoger, según el uso que se le vaya a dar, diferentes tipos de automóviles y modelos.

Si no se puede prescindir del uso de un coche propio, se debes tener en cuenta las siguientes sugerencias:

La perdurabilidad y capacidad de reciclado

  • En el momento de la compra hay que fijarse en la perdurabilidad, es decir, en la calidad del automóvil, ya que cuánto más tiempo se utilice el vehículo menos residuos genera.
  • Existen fabricantes que ofrecen modelos desmontables, en el momento del desguace, y piezas reciclables. Hay que informarse con los productores o vendedores sobre estos modelos.

Segunda mano

Muchas veces, un coche de segunda mano, que cumpla con los estándares de calidad y medioambientales, es suficiente. De esta manera también se evita la generación de residuos en el futuro.