Pinturas y Barnices

E n las viviendas, las pinturas y los barnices generalmente se utilizan con propósitos decorativos, como por ejemplo las pinturas para las paredes, o para la protección contra el desgaste mecánico o químico, como por ejemplo en las paredes de la cocina, o el barniz para muebles y puertas.

Cuando se hacen reformas en casa, a menudo, sobran grandes cantidades de pinturas y barnices que son residuos peligrosos.

Para evitar estas situaciones se debe:

  • Antes de empezar el trabajo hay que estimar bien las cantidades que son necesarias para realizarlo. Así se ahorra dinero y se preserva el ambiente.
  • La pintura y el barniz, si es posible, debe comprarse en bidones y botes. En los botes de aerosol existe una relación desfavorable entre el envase y el contenido.
  • Normalmente, el trabajo se realiza durante varios días. Para evitar la generación de residuos peligrosos, no se deben lavar los pinceles o brochas todos los días, ni eliminar los papeles que se usan para cubrir. Los pinceles deben colocarse en cajas que permiten su almacenaje y previene su secado. Alternativamente, aunque es menos cómodo, se pueden dejar las herramientas en los cubos de pintura cerrados o envolverlos en bolsas de plástico.
  • Para la aplicación de barnices solubles en agua sólo se pueden usar pinceles o cepillos con abrazadera inoxidable y cerdas de plástico. En las cerdas naturales las partículas de color penetran y dificultan otros usos.

Prevención de residuos peligrosos

Las pinturas y los barnices contienen muchas sustancias dañinas para la salud (por ejemplo, di solventes, conservantes, metales pesados, biocidas, etc.) que se convierten en residuos peligrosos a la hora de eliminarlos. Por lo tanto es imprescindible, a la hora de realizar la compra, elegir los productos menos contaminantes:

  • Deben comprarse pinturas sin disolventes. Las pinturas al temple (a base de agua) son adecuadas para las habitaciones y para el salón. Las pinturas de dispersión libres de disolventes se deben emplear en la cocina, porque son resistentes al agua y lavables. Para los techos se recomiendan las pinturas a la cal resistentes al paso del tiempo y al uso.
  • Si es imprescindible utilizar una pintura de dispersión lavable se debe elegir una pintura en polvo para disolver porque no contiene ni sustancias orgánicas volátiles ni conservantes.
  • Si es imprescindible utilizar barnices de deben elegir, si es posible, productos con bajo contenido en disolventes, como son los barnices sintéticos a base de agua (por ejemplo barnices acrílicos).
  • No se deben utilizar productos que contienen pigmentos de metales pesados.

Recomendaciones para su eliminación

  • Los residuos de pintura seca o de esmalte se pueden eliminar con la basura doméstica.
  • Los restos de pinturas o barnices líquidos nunca se deben eliminar por las tuberías de desagüe o por el inodoro. Para reducir el consumo del agua potable, hay que escurrir el pincel y después lavarlo en un recipiente con agua. Los restos de pintura, después de un tiempo, se depositan en el fondo. En este momento, podemos echar el agua clara por el drenaje y el resto eliminarlo de forma adecuada.
  • Los restos de pinturas, esmaltes y barnices que no están secos se tienen que llevar a los puntos limpios para su tratamiento adecuado. Bajo ningún motivo se deben eliminar por el desagüe.

Los materiales que se utilizan para cubrir, como las hojas de plástico o las cintas adhesivas, que contengan restos de pintura o esmalte y que no pueden ser reutilizados, se pueden eliminar en la basura doméstica.