Aparatos eléctricos y electrónicos

Cuanto más tiempo se utiliza un producto menos basura se genera. Por lo tanto, la perdurabilidad y la calidad son criterios muy importantes a la hora de comprar, y en especial cuando se trata de aparatos eléctricos y electrónicos (electrodomésticos), puesto que en cada casa hay muchos y eliminarlos correctamente es relativamente difícil debido a la gran variedad de materiales que los componen.

Generalmente los equipos baratos y de mala calidad generan el doble de basura. Independientemente de qué equipo se vaya a comprar, un frigorífico, una aspiradora o un equipo de música, hay que tener en cuenta la durabilidad del aparato y la posibilidad de ser reparado. ¿Pero cómo se reconoce la calidad de una mercancía?

Para reconocer la calidad, la eficacia y la durabilidad de un producto muchas veces no es necesario un gran conocimiento técnico. Por ejemplo, hay que fijarse en si los componentes están remachados o atornillados. Un electrodoméstico con una carcasa blindada que no permite ser desatornillada es muy raro que se pueda reparar.

Antes de comprar un equipo es imprescindible saber si se puede reparar, durante cuánto tiempo se encuentran disponibles las piezas de repuesto y en dónde se puede reparar. Esta información la puede ofrecer el vendedor. Además, los test de calidad de las publicaciones especializadas pueden utilizarse para asesorarnos sobre la calidad de los diferentes productos.

Hay que tener en cuenta la perdurabilidad y la facilidad de reparación

  • Las piezas de desgaste deben ser fácilmente sustituibles. Por ejemplo, los equipos de sonido estereofónico con módulos intercambiables son preferibles a los aparatos compactos que tienden a tirarse tan pronto deja de funcionar un módulo, por ejemplo el radiocasete.
  • Si se utiliza cepillo de dientes eléctrico, en el momento de la compra se debe de tener en cuenta, por lo menos, que tenga cabezales intercambiables y acumuladores. Así, evitamos tirar el aparato a la basura, tan pronto se rompa una de las dos partes.

Hay que tener en cuenta la perdurabilidad y capacidad de reciclado

  • Los equipos estropeados se pueden entregar a personas aficionadas a reconstruir equipos (ejem. en Internet, o en los mercados de segunda mano). Algunos aficionados se alegran de conseguir viejos aparatos y en muchos casos pueden utilizar por lo menos un par de piezas como repuestos.
  • Hay que elegir aquellas marcas que garantizan la recogida de los residuos. Ls fabricantes saben perfectamente que materiales han utilizado y cuales se pueden volver a utilizar.

Prevenir de sustancias nocivas

  • Deben elegirse aparatos equipados de celdas solares o acumuladores y evitar los que sólo pueden funcionar con baterías. Deben utilizarse cargadores por impulso para alargar la vida útil de los acumuladores. Una buena alternativa son los aparatos que funcionan con energía solar (por ej. calculadoras de bolsillo o relojes de pulsera) o relojes que se recargan a través del movimiento.

Productos colectivos

  • Los aficionados, no se deben comprar las máquinas de jardinería, sino que se pueden prestar o alquilar. Existen tiendas de alquiler especializadas y grandes almacenes dedicados a la construcción que presentan una gran variedad de ofertas. Los aparatos de poco uso, se pueden pedir prestados a los amigos o comprarlos a medias con un vecino o un conocido. La ventaja: se ahorra dinero y espacio y no se produce basura adicional.

Segunda mano

No siempre se tiene que comprar un aparato nuevo. La adquisición de aparatos de segunda mano también evita la generación de residuos. Sin embargo, el aparato de segunda mano debe cumplir los estándares actuales de consumo de energía.